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| Maximiliano
Tomas, periodista, compilador del libro La Argentina crónica y docente de TEA. “La crónica periodística son textos muy largos, con mucha producción y con la mirada del narrador. Una síntesis entre literatura y periodismo. La mirada del periodista está muy presente. Hay un nivel de trabajo narrativo, el preciosimo narrativo, que no se encuentra en una crónica informativa. Es el periodismo más difícil de hacer y el más apasionante”. “El lector ideal del libro son los estudiantes de periodismo y los periodistas y todos los que quieren hacer buen periodismo”. “Los catorce textos que están recogidos en el libro fueron publicados en diferentes medios. Hice un trabajo de campo sobre los que consideraba que eran los mejores cronistas de la Argentina”. “Todos los cronistas que figuran en el libro tienen menos de cuarenta años. Después de la generación de quien yo considero mi maestro de la crónica, Martín Caparrós, me pareció que estaba pasando algo. Como una camada de nuevos cronistas que están trabajando”. “Sería muy difícil ver este tipo de textos en los diarios hoy. Incluso en las revistas hoy”. “Aberlardo Castillo decía que antes de escribir crónicas hay que aprender a escribir. Y es eso”. Josefina Lícitra, periodista y autora de crónicas publicadas en La Argentina crónica. “No hay un sistema único de trabajo. En mi caso es mirar casi a vuelo de pájaro los diarios y ver si hay una punta. La idea es no estar encerrado. Si uno sale a la calle también pasan cosas”. “El uso de recursos literarios permite que el lector se zambulla en la historia y se enganche más. Y eso se puede hacer sin falsear una nota”. Leila Guerriero, periodista y autora de crónicas publicadas en La Argentina crónica. “Puedo estar cuatro meses o más siguiendo a una persona o a una historia. Y lo primero que hago es leer todo lo que se ha escrito y publicado sobre el tema. Después de eso voy al campo. Trato de pasar todo el tiempo que sea posible con el o los personajes, en las situaciones más diversas”. “Lo mejor es tratar de ir sin prejuicios, pero eso es imposible. Yo siento que la realidad me pone incómoda con mis creencias, y cuando eso pasa algo bueno está pasando”. “La crónica exige un tiempo de trabajo y no hay demasiados editores dispuestos a esperar”. “La literatura es la caja de herramientas. La única herramienta que no se puede usar cuando se hacer periodismo es mentir, inventar”. “Siempre traté de evitar una mirada piadosa. A la hora de escribir lo que me sale naturalmente es la distancia. Casi siempre uso tercera persona”. Alejandro Seselovsky, periodista y autor de crónicas publicadas en La Argentina crónica. “El punto de partida es mirar, la mirada. Ser un poco voyeur. Y tratar de no interrumpir eso que está sucediendo. Todo vale la pena de ser mirado, sobre todo si luego se lo quiere escribir. Mirar vorazmente es la única forma de aprender”. “Yo elijo no anular la distancia que tengo con el objeto que estoy mirando, incluso si ese objeto me enamora”. “Estuve un mes laburando en un call center y eso me sirvió para armar una crónica en Rolling Stone y un blog. Yo quería mirar cómo suceden las cosas dentro de un call center de la Argentina”. “El relato es un trasporte de la información, y esa distancia me parece que no hay que perderla”. “Podemos pensar la crónica como un lugar donde arribar. Nosotros no empezamos escribiendo crónicas. Un día se pudo”. “Yo no sé mucho qué es un blog. Hice uno y todavía no lo sé. Pero sí sé que es bueno”. “En los blogs hay otras leyes de escritura. Se puede ser más indulgente con cuestiones de estilo. A lo mejor hay que pensar nuevos espacios para escribir con nuevas escrituras. Y tal vez la escritura digital sea la que hoy hay que atender”. “A mí el lector no me importa nada de nada. Si yo no escribo no hay texto”. Julián Gorodischer, periodista y autor de crónicas publicadas en La Argentina crónica. “Mi punto de partida tiene que ver con territorios cotidianos. Siempre tiene que ver con alguna mediación: algo que haya visto en internet, en la TV o en el cine, en mi barrio o en mi casa. Porque lo que importa es la mirada y no el objeto”. “Hay algunos valores que son relativamente recientes, como la experiencia. Hoy la experiencia es un valor central para una crónica. Y es lo que se le pide a un cronista”. “En el espacio de la narración, el blog revaloriza la vida cotidiana e íntima de las personas. Inciden mucho en flexibilizar los objetos de las narraciones. Los blogs están demostrando que la intimidad es una narración válida”. |
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